OREMUS
ASZÚ 5 PUTTONYOS 2019
DESCRIPCIÓN
La elaboración del vino aszú (vino de lágrima) es un proceso minucioso, de tradición ancestral, sólo posible en condiciones particulares que favorecen el desarrollo del hongo “botrytis cinerea” (podredumbre noble), que transforma las uvas en valiosos granos aszú.
En otoño, la niebla y el rocío envuelven de humedad los viñedos de Tokaj, lo que permite la entrada de este hongo en las bayas, aumentando su concentración y su riqueza de aromas y sabores. La botrytis no ataca a la vez a todas las uvas, por lo que se recolectan a mano en varias pasadas los granos botritizados de cada racimo. La vendimia es un proceso artesanal que dura semanas.
Las uvas botritizadas maceran durante horas y, tras un ligero prensado, se incorporan cinco cestas de 25 kgs de estas bayas nobles aszú (una cesta es un puttonyo) a cada barril de mosto de 136 litros (conocido como “gönci”). La fermentación se realiza en barricas nuevas de roble húngaro en un proceso lento de varias semanas. Después, el vino pasa a crianza en barricas de 220 y 350 litros durante dos años y permanece en botella entre dos y tres años más.
Aszú 5 Puttonyos representa el mejor equilibrio entre acidez y azúcar que la añada ofrece. Es el vino perfecto para guardar y, tras un tiempo de espera, comparar con otras añadas en catas verticales.
La añada 2019 fue óptima para la formación de bayas aszú, por lo que los vinos se presentan muy equilibrados. La frescura y frutosidad de este vino es evidente en este momento de su juventud, y mantiene un enorme potencial para la guarda.
CICLO DE LA VIÑA
El invierno fue suave y seco, con más frío durante el mes de enero, pero sin daños por heladas. La primavera se presentó especialmente fría y tampoco fue generosa en precipitaciones. En este contexto, la brotación se desarrolló en fecha habituales, seguida de un crecimiento lento.
El verano comenzó con un período frío y muy lluvioso. La floración concluyó puntual, si bien el envero se retrasó. A partir del 15 agosto el tiempo cambió, volviéndose seco y soleado, lo que permitió una maduración próspera.
El tiempo otoñal fue óptimo para el desarrollo de la podredumbre noble, con noches frescas y días soleados con viento, en los que recogimos uvas sabrosas y equilibradas.
CONSERVACIÓN Y CONSUMO PREFERENTE
Este vino está apto para beber actualmente, y cuenta con un potencial de guarda de más de 40 años si se conserva en óptimas condiciones de temperatura (entre 12 y 14 º C, o entre 54 y 57 º F) y humedad (60 %). Se aconseja consumir a 9 º C.