OREMUS
ASZÚ 3 PUTTONYOS 2022

DESCRIPCIÓN

La elaboración del vino aszú (vino de lágrima) es un proceso minucioso, de tradición ancestral, sólo posible en condiciones particulares que favorecen el desarrollo del hongo “botrytis cinerea” (podredumbre noble), que transforma las uvas en valiosos granos aszú. 

En otoño, la niebla y el rocío envuelven de humedad los viñedos de Tokaj, lo que permite la entrada de este hongo en las bayas, aumentando su concentración y su riqueza de aromas y sabores. La botrytis no ataca a la vez a todas las uvas, por lo que se recolectan a mano en varias pasadas los granos botritizados de cada racimo. La vendimia es un proceso artesanal que dura semanas. 

Las uvas botritizadas maceran durante horas y, tras un ligero prensado, se incorporan tres cestas de 25 kgs de estas bayas nobles aszú (una cesta es un puttonyo) a cada barril de mosto de 136 litros (conocido como “gönci”). La fermentación se realiza en barricas nuevas de roble húngaro en un proceso lento de varias semanas. Después, el vino pasa a crianza en barricas de 220 y 350 litros durante dos años y permanece en botella al menos un año más. 

Aszú 3 Puttonyos es un vino elegante y fresco, con una acidez que lo convierte en un vino vibrante y aterciopelado. Durante la añada 2022, la meteorología fue ideal para la formación de las bayas “aszú”, por lo que los aromas en este vino se presentan frescos y limpios con fragancias florales. En boca aparecen también las notas cítricas.

CICLO DE LA VIÑA

El invierno empezó lluvioso. La mayor parte de las precipitaciones invernales cayeron entre finales de noviembre y el mes de diciembre, mientras que enero y febrero fueron secos y atemperados, sin frío extremo. Durante la primavera, las temperaturas fueron bajas, con noches frescas hasta mediados de abril, lo que retrasó ligeramente la brotación hasta el 22 de abril. Mayo fue un mes seco y cálido, reactivando el crecimiento rápido de las vides y a principios de junio la floración concluyó con rapidez. El verano fue el segundo más caluroso de los últimos años, y las plantas acusaron la falta de agua hasta las lluvias oportunas de principios de agosto, que permitieron una maduración rápida y perfecta. 

Tras la primera vendimia de uvas sanas, a principios de septiembre, la lluvia persistente y oportuna favoreció la aparición de la botrytis cinérea y una concentración lenta de los granos aszú. Gracias a un mes de octubre seco y cálido, cosechamos una buena cantidad de bayas de aszú, con una relación entre acidez y azúcar este año más inclinado hacia el azúcar.

CONSERVACIÓN  Y CONSUMO PREFERENTE

Este vino está apto para beber actualmente, y cuenta con un potencial de guarda de más de 15 años si se conserva en óptimas condiciones de temperatura (entre 12 y 14 º C, o entre 54 y 57 º F) y humedad (60 %). Se aconseja consumir a 9 º C.

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