OREMUS
Oremus tiene una rica historia que se remonta al siglo XVII. Según la leyenda, en 1631, un retraso en la cosecha debido al temor de un ataque turco provocó que las uvas se deshidrataran en la vid, lo que resultó en un vino dulce excepcional, considerado el primer Tokaji Aszú. Se dice que el primer viñedo donde ocurrió este fenómeno se llamaba Oremus, de donde la bodega toma su nombre hoy en día. En 1993, la familia Álvarez, propietaria de la icónica bodega española Vega Sicilia, adquirió la finca y fundó Oremus. Esta medida aprovechó la oportunidad histórica para la inversión extranjera en Hungría después del comunismo, motivada tanto por el potencial económico como por el valor histórico y cultural de los vinos de Tokaj. El desarrollo de la bodega comenzó con la adquisición de viñedos, y en la década de 1990 se construyó una nueva y moderna bodega, perfectamente integrada en el paisaje. La intención de la familia era centrar el proyecto Oremus en restaurar y preservar la tradición vinícola de Tokaj, una de las regiones vinícolas más antiguas del mundo. Su éxito se basa en su herencia vinícola, el prestigio del vino Tokaji y la fusión de las tradiciones húngaras con las de la familia Álvarez. Contrataron a András Bacsó, director de la cooperativa estatal, como director general y enólogo. La experiencia y la dedicación del equipo fueron fundamentales para el éxito y el desarrollo de Oremus. András Bacsó se jubiló en 2021, dejando el legado en manos de su hijo, András Bacsó Jr. Lo que hace único a Oremus es su capacidad para combinar tradición y modernidad, innovando en la producción de vinos blancos secos de la variedad Furmint, manteniendo al mismo tiempo la esencia de los vinos de Tokaj y elevando los estándares de calidad de la región.