ALIÓN
La fundación de Alión es un viaje de retorno a los vibrantes años ochenta. En 1982, el paisaje vitivinícola de Ribera del Duero era humilde, con tan solo 14 bodegas. Pero fue en 1985 cuando la idea de Alión germinó, proyectando una nueva visión para el futuro del vino de la región. Se buscaba romper moldes, alejándose de los vinos clásicos de Vega Sicilia. Se perseguía la creación de algo distinto, un vino que hablara al presente: moderno, con menos crianza, pero con una capacidad de expresar la diversidad de Ribera del Duero. Un vino amplio y generoso sin renunciar a la excelencia. Alión no sólo nació en un momento en que Ribera del Duero empezaba a capturar la atención mundial, sino que también contribuyó a ese renombre con un estilo distintivo, una apuesta por la calidad inquebrantable, siendo esta consistencia en la excelencia lo que le ayudó a cimentar su legado. Con una perspectiva de futuro, Alión no solo se plantó en terreno fértil sino que también echó raíces profundas. A lo largo de diez años desde su creación, empezó a consolidarse y a definir su lugar no solo en la Ribera del Duero sino en el mundo del vino.